La Palabra de Dios, maestra de oración

La Palabra de Dios, maestra de oración

 

 

 

 

 

 

La Providencia ha hecho que hayamos comenzado el Adviento con la mejor compañera posible para preparar esta Navidad: La Palabra de Dios. Del 29 de noviembre al 1 de diciembre hemos vivido el primero de los retiros programados para este curso sobre el tema de la oración: Orar con la Palabra de Dios. Durante dos días el hno. Moïse nos ha guiado por un recorrido a través toda la Biblia descubriendo qué es la oración. Con él, nos han acompañado la hna. Lucille y Sylvie, todos de la casa de Nay (cerca de Lourdes).

Comenzando por el génesis, Moïse nos ha mostrado las diversas formas y manifestaciones de la oración en los personajes bíblicos y en la pedagogía del Señor con su pueblo. Poco a poco, Dios guió a su pueblo hacia un lugar y un tiempo, y cuando todo estaba concentrado en el tempo de Jerusalén para rendirle culto, se manifiesta Jesús y realiza lo que no llegaba a cumplirse de la Torá, pero que los profetas prometían para la plenitud de los tiempos.

Para acercarse a Dios, la Palabra nos enseña que es necesario ir con reverencia, espíritu de obediencia a la voluntad de Dios como Abrahán e Isaac, implicando nuestra voluntad en la lucha por ver a Dios como Jacob, con la humildad de  Moisés, con la coherencia a la que exhortaban los profetas, con el amor decidido del final del Cantar de los cantares. Al final, el hno. Moïse dio unas pautas para vivir la lectio divina cotidiana como un  verdadero encuentro con la Trinidad y fructuosa para la vida de cada uno.

El sábado, las vísperas de la Resurrección fueron la ocasión de introducir en la Palabra de Dios nuestras inquietudes, deseos y vivencias. Simbólicamente, introducimos un papel escrito con las intenciones en una Biblia. En respuesta el Señor contestaba con una palabra, acogidos por la oración de los hermanos. El domingo, en la misa de clausura, cada uno recibió un personaje evangélico para que nos acompañe a través de la Palabra en la preparación de la Navidad: la Virgen María, San José y San Juan Bautista.